
Buenos días,
Lo primero de todo, felicitaros a todos el año nuevo y desearos que en este 2015 se cumplan todos vuestros deseos e ilusiones.
Ayer estuve viendo una película, Monuments Men, y a raíz de ello me acordé que tenía un libro, bastante interesante, sobre el relato del expolio de arte (cuadros, esculturas y todo tipo de objetos) que hicieron los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. La obra en cuestión se titula "El museo desaparecido" y el autor es Héctor Feliciano.
La cúpula nazi estaba absolutamente obsesionada por las obras de arte. No se si por amor al mismo, o simplemente por afán expoliador y acaparador, pero el caso es que durante la guerra, orquestaron todo un sistema de expolio de colecciones privadas y de museos nacionales de los países ocupados. Cuadros, esculturas, retablos, vajilla, piezas de decoración. Nada escapaba a su avidez. Hitler planeaba construir el museo del Führer en Linz, y llenarlo con todas las obras de arte. Y el mariscal del Reich Hermann Goering era un ávido coleccionista, o ladrón, según se mire.
Muchas de las obras de arte robadas, pertenecían a ricas familias judías como los Rothschild. Y la ciudad de París fue uno de los epicentros de este saqueo sistematizado, por su importancia cultural y por albergar obras de arte de importancia capital y valor incalculable. El Jeu de Paume fue, durante los años de ocupación de la capital francesa, el centro de operaciones nazi por el que transitaban las obras robadas, y Goering era un asiduo visitante para realizar "compras" privadas.





