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martes, 10 de octubre de 2017

Le soldat oublié (El soldado olvidado), Guy Sajer

Buenos días a todos,

Retomamos las entradas al blog con la reseña de un libro que me ha parecido francamente interesante. Se trata de "Le soldat oublié" (El soldado olvidado) de Guy Sajer. Hace tiempo que un seguidor de la página de Facebook lo recomendó, y ya por fin he podido leerlo.

El libro narra en primera persona la historia de un soldado de origen francés, el propio Guy Sajer, enrolado en la Werhmacht, y su aventura bélica en el frente del Este entre los años 1942 y 1945. El libro es crudo, muy crudo. Desde un punto de vista bélico, el frente del Este fue una carnicería. Batallas sobrecogedoras, muerte por todos lados. Soldados destrozados física y emocionalmente.

Además del drama que vivió el propio autor del libro, me gustaría añadir una reflexión sobre "lo que nos quieren vender". Me explico. Cuanto más leo sobre la guerra en el frente del Este, más impresionado me quedo por lo que allí se tuvo que vivir. Soldados, de uno y otro bando, luchando en una guerra sin cuartel ni piedad. Temiendo ser capturados por el enemigo ya que muchas veces eso suponía ejecución inmediata. La convención de Ginebra en cuanto a trato de prisioneros se refiere era allí papel mojado. Las atrocidades se cometían sin cesar. Y sin embargo, se luchó, mucho, con valentía. Millones de muertos, heridos y desaparecidos. Un auténtico drama. Y a raíz de esta descripción, viene la reflexión.


jueves, 12 de marzo de 2015

Kursk, una derrota anunciada (2ª parte)

Buenas noches,

Hoy continuamos con la apasionante segunda parte de la batalla de Kursk, escrita por nuestro colaborador @morroamarillo. Espero que la disfrutéis tanto como la primera.

Cambiando de tercio, en la pinza sur el objetivo a corto plazo alemán era sobrepasar la 2ª línea defensiva entre el primer y el segundo día de ataque. Con esto se intentaba avanzar lo máximo antes de que los soviéticos pusieran en marcha sus reservas de carros que se encontraban en retaguardia (los alemanes sabían que los soviéticos tardarían un par de días en movilizar y reunir sus reservas). Tras las dos principales líneas defensivas había zonas más llanas y abiertas que le otorgaban una superioridad a los alemanes debido a su experiencia y flexibilidad táctica.

Como ya hemos dicho, los ataques comienzan el 4 de julio, aunque no dejan de ser ataques de tanteo y pequeñas escaramuzas por parte de la división Großdeutschland y la 11 División Panzer. Los verdaderos avances comenzarían durante la madrugada del día siguiente.
Será el II Cuerpo Panzer de las SS (con sus tres divisiones que antes comentamos) el que dará el golpe más fuerte e intentará llegar a Kursk. Un avance en profundidad de tales características requería que los flancos estuviesen a cubierto para que las divisiones de las SS se sintieran libres de avanzar hacia su objetivo. En este momento entran en escena el 48 Cuerpo Panzer (3ª, 11ª divisiones panzer y la División Großdeutschland) que cubriría el flanco izquierdo y el 3 Cuerpo Panzer (6ª, 7ª y 19ª divisiones panzer) que cubriría el flanco derecho. Más al sur se situó el Destacamento de Ejército de Kempf que atacaría por el sur de Belgorod y su cometido era de vital importancia para cubrir el flanco sur de toda esta operación, aunque más tarde viraría hacia el norte e intentaría reunirse con las formaciones de las Waffen SS, aunque sin demasiado éxito.

El 3 Cuerpo Panzer no llegó a cumplir su objetivo, fundamentalmente por dos razones:
-        
      La resistencia soviética, que será el pan de cada día en la mayoría de los sectores donde se desarrollen las operaciones.
Este cuerpo, si nos fijamos en los mapas, estaba en una posición más meridional con respecto al II Cuerpo Panzer de las SS (el que tenía que cubrir). Esto hizo que tuviese que cubrir más espacio lo que unido a la razón retrasó sus avances.

Segunda Guerra Mundial, Libros bélicos

Avance de las fuerzas alemanas en la pinza sur de Kursk. De izquierda a derecha: 48 Cuerpo Panzer, II Cuerpo Panzer de las SS y 3 Cuerpo Panzer.


domingo, 8 de marzo de 2015

Kursk, una derrota anunciada (1ª parte)

Buenas noches,

Después de su entrada sobre la batalla de Stalingrado, hoy contamos con una nueva aportación de nuestro colaborador @morroamarillo sobre la batalla de Kursk.


La victoria en Kursk será un faro que ilumine a todo el mundo”. Adolf Hitler, 15 de abril de 1943.


Tras el cerco al 6º Ejército en Stalingrado en noviembre de 1942, que traté en los artículos anteriores, el flanco sur de la Wehrmacht se vio seriamente amenazado debido a las ofensivas soviéticas. En concreto, la posición alemana más meridional del frente oriental, la que tenía por objetivo la toma de los campos petrolíferos del Cáucaso, tuvo que salir por patas antes de que los rusos liberasen la ciudad de Rostov. De no ser así, el desastre para de la Wehrmacht habría sido mayor que la misma derrota de Stalingrado.

Libros bélicos, Segunda Guerra Mundial

En azul: territorio soviético recuperado durante la Op. Saturno (diciembre 1942-febrero 1943) tras el cerco del 6º Ejército alemán en Stalingrado.

El objetivo de los ataques soviéticos era arrinconar y aplastar el Grupo de Ejércitos Sur contra el Mar Negro, además de recuperar importantes posiciones en Ucrania. Así, llegarían a tomar Járkov y Belgorod. Las unidades alemanas de esta zona se encontraban bajo las órdenes de Paul Hausser, que por iniciativa propia y desobedeciendo las órdenes de Hitler de no ceder un palmo de terreno, abandona la ciudad de Járkov el 12 de febrero. Fue una buena decisión, dado que los alemanes estaba en una inferioridad de 1 a 6, además de que el amplio avance soviético hizo estirar tanto sus líneas de abastecimiento que se volvió vulnerable a los contraataques alemanes que se darían en marzo.

Dichos contraataques constituyen un claro ejemplo de lo que es la defensa móvil (la explicaremos más abajo). Este contraataque alemán es considerado uno de los más brillantes de la guerra y es estudiado a día de hoy en diversas academias de oficiales. No solo se logró una retirada ordenada y en perfecta coordinación, sino que el ataque posterior logró todos los objetivos en un plazo de tiempo límite y contra una fuerza abrumadoramente superior. El peso de estos contraataques recayó sobre el I Ejército blindado que atacó a los soviéticos por el sur y sobre el II Cuerpo Panzer de las SS (que había sido reforzado por la División Totenkopf) que estaba bajo el mando de Paul Hausser (aunque a nivel estratégico el cerebro de esta ofensiva fue Manstein). Hausser reconquistó Járkov el 14 de marzo, tras una encarnizada lucha urbana cuerpo a cuerpo.
Sería esta ofensiva alemana la que generó el saliente del frente soviético en torno a la ciudad de Kursk, saliente que se clavaba como un puñal en el vientre alemán.

Segunda Guerra Mundial, Libros bélicos, Kursk

En color rojo vemos el territorio reconquistado por los alemanes a raíz de las contraofensivas de Manstein. Fuente: Wikimedia.    

viernes, 6 de febrero de 2015

Stalingrado, segunda parte

Buenas noches,

Aquí os dejo la segunda parte de la entrada sobre la batalla de Stalingrado redactada por @morroamarillo. Disfrutadla.

Los francotiradores soviéticos también sembraron el pánico entre las tropas alemanas, pero no entre los soldados de a pie, sino también entre la oficialidad, ya que estos tiradores no solían gastar una bala ni delatar su posición abatiendo a un simple schutze.
Otra de las grandes cualidades de la Wehrmacht era el apoyo aéreo cercano (CAS, por sus siglas en inglés). Era una táctica que, sirviéndose de la buena precisión de los stukas, permitía atacar tropas enemigas que se encontrasen muy cerca de tropas aliadas. La batalla, al darse en un terreno totalmente derruido y donde ambos bandos estaban totalmente mezclados y entrelazados, fue muy complicado servirse de esta estrategia y lograr la clara ventaja que ella proporcionaba.
A nivel operacional podemos resumir los combates en la ciudad como un continuo flujo de soldados hacia el interior de la misma. El objetivo de los soviéticos era desangrar al ejército alemán y mantener en el margen occidental del Volga cabezas de puente por las que desembarcarían los continuos refuerzos. Por contrapartida, el objetivo alemán era conquistar estas cabezas de puente para consumar la total conquista de la ciudad. Para que os hagáis una idea, los alemanes llegaron a contar con el 90% de la ciudad en sus manos.

Ante este panorama nos situamos a mediados de noviembre, pero ya no en la ciudad sino en la retaguardia y los flancos del 6º Ejército de Paulus, que estaban guarnecidos por tropas rumanas, muy inferiores. Nos estamos refiriendo a la Op. Urano, que se lanzó un 19 de noviembre y logró embolsar al 6º Ejército (que continuaba desangrándose en la ciudad) y a sus aliados colindantes. Ésta fue una decisiva victoria soviética. Es irónico, pero la batalla por la toma de la ciudad se decidió fuera de ésta.

Stalingrado, Segunda Guerra Mundial
Con el cerco del 6º Ejército todas las posiciones alemanas en el sur de la Unión Soviética estaban ahora en peligro. Tal fue la magnitud de desastre. El 24 de noviembre, Hitler declaró la sitiada ciudad “Fortaleza Stalingrado”. Esto significa que las posiciones deberían defenderse a toda costa y hasta el último hombre. En seguida se puso en marcha un puente aéreo para abastecer a las tropas que se encontraban rodeadas. Hermann Göring, comandante supremo de la Luftwaffe, aseguró a Hitler que la cosa era pan comido. Nada más lejos de la realidad. Veamos las cifras que da Beevor en su obra Stalingrado:
-        El 6º Ejército necesitaba 700 tn al día en suministros.
-        Göring prometió que sus aviones podrían entregar 500 tn al día.
-        Solo fue posible entregar 350 tn al día y durante un corto espacio de tiempo.
Como veis el puente aéreo fue un rotundo fracaso y las bravatas de Göring solo sirvieron para apaciguar a Hitler un par de días.

jueves, 9 de octubre de 2014

Stalingrado, Antony Beevor


Stalingrado, Antony Beevor, Segunda Guerra Mundial
Hola a todos.

Hoy empieza esta andadura digital. Durante las próximas (espero que muchas) entradas, os iré contando mi opinión sobre los libros, y quizás más adelante, películas y series, de temática histórica-bélica que haya leído o vaya leyendo a lo largo de mi vida.

Me gustaría empezar con un libro, y un escritor que me tienen absolutamente fascinados. No es otro que "Stalingrado" de Antony Beevor (ver entrada sobre Antony Beevor en la wikipedia).

Con absoluta maestría, Beevor, antiguo oficial del ejército británico, narra la batalla de una forma realista, detallada y pasional, que hace que se te pongan los pelos como escarpias. Descripciones realistas de situaciones de batalla, el lado humano de los soldados, el armamento y las tácticas utilizados por los ejércitos... La lectura de este libro me tuvo enganchado desde la primera página, y lo devoré en cuestión de días. Ansiaba el momento de volver a casa para poder avanzar.

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